Los adolescentes, la tecnología y la falta de sueño
Solo uno de cada cinco adolescentes toma las ocho horas recomendadas de sueño cada noche. El resto puede estar pasando la noche enviando mensajes de texto con la ayuda de bebidas energéticas con un alto contenido de cafeína, de acuerdo a nuevas investigaciones.
Y no es que los adolescentes puedan prescindir del sueño. Un tercio de los adolescentes encuestados reportó que se durmieron en clase por lo menos dos veces al día. ¡Algunos de los estudiantes hasta confesaron caer dormidos en el volante al ir conduciendo!
“Hemos encontrado que estos adolescentes realizan tareas múltiples hasta tarde en la noche, también se llenan de cafeína y esto afecta su sueño dramáticamente”, dice el autor líder, Christina Calamaro, un profesor asistente de enfermería en la Universidad Drextel de Filadelfia.
Mientras que la duración del sueño decreció, la cantidad de tecnología en los dormitorios de los adolescentes se incrementó. Casi todos los adolescentes tienen por lo menos un aparato electrónico en su cuarto – una TV, teléfono celular, computadora o aparato de sonido. El típico cursante de sexto grado tiene dos de estos aparatos en su cuarto, de acuerdo con el estudio. Para cuando llegan al 12o año, a menudo todos los cuatro aparatos electrónicos están presentes.
“Estos aparatos activan a la mente. Es como tener una conversación de trabajo estresante, justo antes de meterse a la cama”, explica el Dr. Jonathan Pletcher, un especialista en medicina adolescente en el Hospital para Niños de Pittsburg.
El estudio actual, publicado en el número de junio de la revista Pediatrics, reclutó a 100 jóvenes del área de Filadelfia de las edades entre 12 y 18 años para evaluar su uso de tecnología y cafeína, así como de sus hábitos de sueño. Dos tercios de estos jóvenes tenían una televisión en su cuarto, y casi un tercio tenía una computadora. Noventa por ciento de los jóvenes tenía su propio teléfono celular, y 79 por ciento tenía un aparato personal de música.
Más del 90 por ciento de los adolescentes vio la TV después de las 9pm, un tercio dijo que envió mensajes después de las 9pm y el 50 por ciento estaban en línea. Quince por ciento de los jóvenes dijo que solo habían dormido de tres a cinco horas por noche, mientras que el 62 por ciento reportó haber obtenido de seis a ocho horas por noche. Solo el 20 por ciento durmió 8 o más horas cada noche.
Tal y como los adultos con falta de sueño a menudo lo hacen, los adolescentes cansados recurren a la cafeína para mantenerse despiertos. 72.5 por ciento de los adolescentes tomó más de 100 miligramos de cafeína al día, o más o menos el equivalente de un café expreso. Once por ciento bebió el equivalente a más de cuatro expresos diarios. Y, debido a que muchas escuelas limitan la venta de bebidas energizantes, los adolescentes obtuvieron la mayoría de su dosis de cafeína después de las 3pm, lo que Calamaro dijo que podría interferir con el sueño.
“Los padres y adolescentes necesitan reconocer que bebidas energizantes como Red Bull o Monster no carecen de efectos secundarios”, dijo Calamaro.
Ambos, Calamaro y Pletcher, recomiendan que los padres limiten el número de aparatos electrónicos en los cuartos. No dejes, por ejemplo, que tus hijos se duerman con sus teléfonos celulares junto a la cama. Mejor sácalos completamente del cuarto.
Pletcher dijo que los adolescentes necesitan practicar buenos hábitos de sueño, tal y como los adultos, y ser alentados para tener una rutina regular alrededor de la hora de dormir. “Apaga la computadora y el teléfono celular con mucha anticipación a la hora de dormir y realicen actividades calmantes antes de ir a la cama”, recomendó.