“Mamá - ¡deja de enviar mensajes de texto!”

Esta semana
hemos visto una oleada de encabezados en los periódicos y en línea
acerca del impacto que pueden tener nuestros estilos de vida
tecnológicos y siempre conectados en nuestros hijos.
Hasta ahora, el enfoque ha sido en el uso de la tecnología por parte de los niños
y de cómo les puede estar afectando adversamente todo ese tiempo en las
pantallas. Ahora, los investigadores del desarrollo de los niños están
realzando un fenómeno cada vez más común: el de los padres que están
demasiado envueltos en sus propias vidas digitales para poder entablar
actividades y conversaciones normales con sus hijos.
Un artículo del New York Times
empieza con la historia de un niño de dos o tres años que batalla para
atraer la atención de su madre. Le dice “¿Mamá? ¿Mamá?” varias veces
pero ella no alza la vista de su Blackberry. Después de que empieza a
tocarla en la pierna, ella le contesta: “Espera un segundo. Solo espera
un segundo.” Finalmente, se frustra tanto que grita ¡y trata de
morderla en la pierna!
El programa CBS Early Show
narra la historia similar de un niño muy joven que está tan molesto con
el tiempo de atención que recibe el Blackberry de su mamá que avienta
el aparato debajo del sofá.
Sherry Turkle, directora de la
iniciativa sobre la tecnología y sobre uno mismo del Instituto de
Tecnología de Massachusetts, ha estado estudiando cómo el uso de la
tecnología por parte de los padres afecta a los niños y a los jóvenes
adultos. Después de cinco años y 300 entrevistas, ha encontrado que los
sentimientos de dolor, celos y competencia son muy comunes.
“Cada
vez más, los niños han enfatizado a los mismos tres ejemplos, al
sentirse lastimados y de no querer mostrarlo cuando sus madres o padres
han estado concentrados en sus aparatos, en lugar de ponerles atención
a ellos,” dijo la Dra. Turkle. Sucede durante las comidas, durante la
recolección de los niños después de la escuela, e inclusive durante los
eventos deportivos.
La Dra. Turkle dijo que ella reconoce a la
presión que los adultos sufren para estar constantemente disponibles
para el trabajo, pero añadió que ella cree que hay una gran fuerza que
los obliga a revisar sus pantallas continuamente.
“Hay algo tan
envolvente acerca del tipo de interacciones que las personas hacen con
las pantallas, que bloquean al mundo exterior,” dijo. “He hablado con
niños que intentan que sus padres no envíen mensajes de texto cuando
manejan y se encuentran con una resistencia a hacerlo, ‘Solamente uno,
solamente uno rápido, cariño.’ Es como aquello de ‘un trago más.’”
La
contribuyente de un programa de televisión y psicóloga de niños, la
Dra. Jennifer Harstein, sugiere tres consejos para los padres que
buscan desconectarse y mejorar las relaciones con sus hijos:
· Asigna ciertas partes del día como tiempos “sin teléfono”.
No necesita ser un tiempo prolongado, quizá solamente una hora o algo
así, o cuando todo mundo pone sus aparatos a un lado y hablan, juegan o
ven una película juntos.
· Nada de tecnología durante la cena.
Las investigaciones muestran que el tiempo para la comida familiar es
un factor de protección importante para los niños jóvenes. Úsenlo para
realmente conectarse unos con otros.
· Estén pendientes de las pistas. Sepan cuando sus hijos necesitan atención. “Estén conscientes los unos de los otros,” dice la Dra. Harstein.
¿Ignoras
a tus hijos debido a la tecnología? ¿Qué pasos estás tomando para
reencontrarte con tus hijos? ¡Comparte tus pensamientos con The Online
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